APV: El mejor seguro de cesantía en Chile

El APV no sólo sirve para aumentar el monto de la pensión o compensar períodos no cotizados, sino que también sirve como un seguro de cesantía.

A continuación te explicamos algo que casi nadie sabe en Chile.

El APV consiste en aportes que hace un trabajador por sobre el 10% obligatorio, pudiendo ser fijadas en pesos o en un porcentaje de la remuneración imponible, en una AFP o alguna de las instituciones autorizadas para la administración de este tipo de ahorro.

Si la persona que tiene una APV queda cesante, podrá retirar sus fondos de APV pagando impuestos menores a los beneficios que ganó cuando hizo el ahorro.

Los impuestos que se pagan por los retiros de APV, dependen de los ingresos recibidos durante el año en que se efectúa el retiro.

Por lo tanto, en caso de cesantía, como no se reciben ingresos, los impuestos a pagar por los retiros serán muy bajos en comparación al beneficio tributario obtenido durante el tiempo que se efectuó el ahorro.

Por ejemplo, un trabajador dependiente que recibe una remuneración de 400 UF, logró ahorrar 44 UF aproximadamente por cuatro años en un APV.

De este ahorro, un 60% (26,5 UF) lo financió el trabajador descontando de su remuneración líquida y el  40% (17,7 UF) lo aportó el fisco en la forma de un menor pago de impuestos.

El trabajador al quedar cesante podrá retirar de su APV un monto equivalente al 50% de la remuneración bruta que recibía, es decir, 200 UF., po lo cual pagará una tasa de impuestos de 20,9%, en circunstancias que cuando hizo el ahorro se benefició con una tasa de 40% en la forma de un menor pago de impuestos.

Finalmente, hay una ventaja más del APV en materia tributaria.

Las cotizaciones voluntarias y depósitos de ahorro previsional voluntario que se hubieren enterado en planes APV (no se incluye a los depósitos convenidos), así como sus frutos, no se verán afectados por normas modificatorias que se dicten en el futuro y que signifiquen un régimen tributario menos favorable al ya establecido.